GRACIAS POR LOS RECUERDOS / Capítulo Doce: Nixon. Kissinger y los negocios internacionales

Todos los caminos conducen a la esperanza... es decir a Bob Hope (Juego de palabras Hope en inglés significa esperanza). El presidente Richard Nixon también estaba conectado con Bob Hope - parecía como si todo el mundo lo estuviera. El presidente Nixon me usó sexualmente aproximadamente desde 1969 hasta que renunció en 1974. Estuve con él en muchos lugares diferentes y, a veces Henry Kissinger también estaba con nosotros.

Henry Kissinger nunca me usó para el sexo, siempre me utilizó como archivo mental. A veces, Nixon participaba con Henry en la utilización y el acceso a mis "archivos mentales del gobierno" informáticos, pero ambas funciones (sexo y archivos mentales) no se podían utilizar simultáneamente, tenía que pasar algún tiempo entre los dos usos.


EL CONSEJO

El Consejo accedía a mí muchas veces sin el conocimiento de los políticos que estaban disfrutando de mis servicios. De esta manera, tenía acceso directo a los canales de información con y acerca de personas influyentes, como presidentes, gobernadores, senadores, líderes extranjeros y famosos.

Mirando hacia atrás, me comparé a un satélite en órbita alrededor del planeta, utilizada por el entonces gobernador Reagan (para sexo y mensajes), el presidente Nixon (para sexo y mensajes) y Henry Kissinger (para los archivos mentales). Más tarde, el Consejo accedía a mí y me enviaba a los políticos con diferentes mensajes y por diferentes motivos a los inicialmente previstos por el Gobierno.

El Consejo me hacía entregar mensajes entre el presidente Nixon y el gobernador Reagan. El Consejo trabajaba con los dos a la vez y era capaz de conseguir un cambio de gran alcance y la legislación para adaptarlo a sus propias necesidades, manipulando a los dos.

A veces había un problema si yo era programada para dos facciones diferentes para el mismo evento y me daban instrucciones dirigidas a dos personas diferentes - o peor aún, a la misma persona. En esta situación, tenía que llevar mensajes programados a partir de dos grupos diferentes, con el mensaje de un grupo contradiciendo el del otro. Este tipo de situación creaba terror y confusión en mi sistema interno de personalidades, y normalmente me castigaba una u otra facción para no entregar la información correcta.

Esto ocurrió en un baile para el gobernador durante este mismo período de tiempo. La Mafia / CIA (The Mob / CIA) tenía un conjunto de instrucciones que yo debía entregar al presidente Nixon, y el Consejo tenía un conjunto completamente diferente de mensajes para Nixon. El Consejo me programó con mucha antelación para este baile para el gobernador, pero las instrucciones programadas de la Mafia / CIA me llegaron al final y más cerca del evento.

Como un ordenador colgado, estaba sentada en una silla en un rincón, tenía miedo de moverme, hasta que un agente del Servicio Secreto se acercó y me señaló con la mano mientras se frotaba bajo la nariz con el dedo un par de veces, se aclaró la garganta y dijo: "Te has perdido, señorita?" El agente del Servicio Secreto me hizo "volver a la pista" y me disparó hacia la acción. Entregué el mensaje de la Mafia / CIA en vez del mensaje del Consejo.

Esta ocasión en particular fue en una época en la que la Mafia / CIA quería controlar un tráfico de drogas que pasaba por Nicaragua y Paraguay hacia los Estados Unidos (Chicago). Estaban tratando de provocar terror en esta zona, a base de disturbios civiles, a fin de crear una situación en la que convencieran a los Estados Unidos a entrar en un país extranjero para supuestamente "protegerlos". Lo que realmente estaba sucediendo era que ellos sólo querían abrir una vía de entrada de droga en el país, "legal" pero oculta para poder tener libre acceso a sus fuentes de droga.


Teniendo en cuenta este conjunto 'de objetivos' secretos, la Mafia / CIA me programó para que abordara el Presidente Nixon después de este evento de gala y después del sexo, quería descubrir si él y nuestro gobierno estarían dispuestos a autorizar a nuestras tropas a entrar y ayudar a los nicaragüenses - para darles la ayuda que necesitaban tan desesperadamente. Por el programa, yo le expliqué de forma inocente y sincera que me parecía que era nuestro deber como nación libre, preocupada por mantener la libertad para todos, el ayudar a los menos afortunados, ya que teníamos tanto poder. Seguí persuadiendo a Nixon de que todos los estadounidenses podrían estar orgullosos de tener un presidente que era tan concienzudo, recordándole que otros presidentes antes que él habían pasado a la historia como heroicos defensores de la democracia y la libertad.

Fue un "discurso patriótico", un relato ingenioso, con la intención de apelar a sus conocidos sentimientos. Pareció creérselo, al menos pareció que le hinchaba y le inspiraba.

Aunque no tenía la capacidad de comprender o tomar decisiones en mi nombre, debido al control mental al que estaba sometida, la entrega del mensaje de la Mafia / CIA fue una elección afortunada para mi seguridad personal. El Consejo se mostró más indulgente, porque quedar atrapada por no entregar un mensaje de la mafia / CIA era como robar drogas o dinero en un negocio de drogas. Tenía consecuencias graves, y a menudo era violentamente castigada. Cuando me interrogaban para obtener información sobre lo que había entregado o no, y cuál había sido la reacción de la persona que había recibido el mensaje, yo lo hacía como una máquina, sin defensas de auto-preservación y sin capacidad para mentir. Así que yo informaba exactamente lo que había pasado y acababa siendo golpeada o torturada, de alguna manera, si había cometido un error. Eran muy brutales.

Asistí a la celebración anual de la fiesta o el cumpleaños del elefante, del Partido Republicano - (GOP). La gran sala estaba decorada con banderas rojas, blancas y azules, y las tablas decoradas para la cena y la celebración. También había un gran escenario, decorado por los portavoces políticos. Estaba lleno de gente, mucho ruido, y la gente estaba haciendo fotos con flashes yendo por todo el lugar. Me enviaron como agente de sexo / espionaje.

Era extraño ver allí gente que conocía como el Gobernador, y más tarde, el presidente Ronald Reagan o el senador Pete Wilson, sólo que se me había programado para no reconocerlos conscientemente.
De hecho, estaba programada para ser capaz, incluso, de no verlos en absoluto, "Simplemente ignóralos", fueron las reglas... salvo que se me acercaran. Aunque yo obedecía mis órdenes en ese momento, el hecho de tener Trastorno de Personalidad Múltiple permitía que otras partes de mi cuerpo, no sólo "verles", sino registrar estas ocasiones con la memoria fotográfica tal y como lo había estado entrenando.

A veces, en estas convenciones, nunca salía de la parte trasera de una limusina o me limitaba a una habitación separada, lejos de todos. Los hombres, en general los políticos, me llevaban para sexo rápido.
Esta actividad era conocida por nombres que no son apropiados para publicar aquí.

Aquella noche en particular, estaba programada para dirigirme al presidente Nixon. Llevaba un vestido azul, sin hombros con un collar de diamantes. Probablemente parecía simplemente otra chica joven, de fiesta en la convención. También había otras esclavas, para tener sexo rápido con otros políticos. No sé si el Consejo también accedía a ellas.

Pat Nixon acompañaba al presidente Nixon, por lo tanto él debía alejarse de ella para tener un "rapidito" conmigo en un cuarto trasero. Nixon hacía cosas así antes de que se deprimiera con el escándalo del Watergate. Después de eso empezó a parecer viejo y abatido. Fue como si la vida se le hubiera ido.

El presidente Nixon me aceptó con una sonrisa porque estaba agradecido por las veces que yo había sido capaz de ayudarle a recuperarse rápidamente de la depresión o los estados emocionales negativos.
Podía animarle de manera que él se sintiera mejor y pudiera hacer su importante labor de una manera más eficiente. Al menos eso era lo que siempre me decía.

El Consejo se aseguró de que yo allanara el camino al presidente Nixon, libre y despejado, y con el tiempo me escuchaba aunque sólo tenía 18, 19, 20, 21 o 22 años. Yo le ayudé en lo que él llamaba "sus tiempos difíciles", hasta el final, cuando tuvo que renunciar a la Presidencia.


HENRY KISSINGER SE INSTALÓ EN MI CEREBRO... Y NUNCA PAGÓ ALQUILER

A finales de los años 60 y principios de los 70 la tecnología de programación del control mental estaba avanzada, pero ciertamente no estaba tan avanzada como lo estuvo en los años siguientes. En lugar de estar conectada electrónicamente a una máquina que pudiera programar automáticamente la información en mis archivos mental, tal como está disponible hoy en día, mis programadores utilizaban el menos eficiente, pero el único probado y verdadero método disponible en esos momentos. Utilizaban mi capacidad programada de tener personalidades equipadas con memoria fotográfica, para leer o escanear documentos para memorizarlos. Para lograr esto una personalidad se coloca de una manera receptiva y dice que busques un documento como un todo, como si estuvieras tomando una foto de su totalidad. De esta manera, más tarde, yo podía mirar dentro de mis archivos mentales, ver con mi ojo mental la imagen del documento y leérselo a Henry o informarle de cualquier información que pidiera. Para Henry, era como tener su propio ordenador portátil invisible (dentro de mis archivos mentales) disponibles cada vez que necesitaba información.

Al principio, cuando empecé a ser programada con archivos mentales, Henry me llevaba a diferentes lugares de archivadores, y me daba instrucciones de ir a través de algunos cajones de archivo para asimilar la información. Me ponía en función de almacenar datos en los archivos mentales codificados y luego me dejaba absorber la información.

Los "archivos mentales del gobierno" que poseía eran creados para ser llevados a habitaciones de Washington, DC en el Archivo Nacional, el Pentágono, el Departamento de Estado, en el edificio de la Reserva Federal, en Rocketdyne / Rockwell en California y otros lugares. También se me inculcaba información en bases militares de los Estados Unidos respecto a proyectos "top secret". Así tenía la última información sobre los experimentos de alto secreto y la información de defensa y del espacio si Henry la necesitaba para informar a los demás en las reuniones. Kissinger disponía de una autorización especial para meterme en estos sitios de alta seguridad. También me llevaba a algunas oficinas privadas de noche en la oscuridad. Teníamos que estar muy tranquilos mientras yo asimilaba enormes cantidades de información privada de interés.

Algunos de los archivos que he sido capaz de identificar son información sobre: historia, países extranjeros, información de viaje, documentos federales y estatales; orientaciones visuales de ciertas ubicaciones, mapas de otros países, incluyendo información sobre el clima, el terreno, accesos a mares, accesos a montañas, etc. Listados de perfiles de individuos con sus preferencias, perversiones, lugar de residencia, amigos y conexiones, un archivo de correo donde todos los involucrados de todo el mundo podrían iniciar la sesión para enviar o recibir mensajes entre sí, archivos de conversaciones de paz; archivos de líderes del extranjero; resultados de investigaciones y archivos de experimentos, archivos logísticos estratégicos, archivos de los sistemas bancarios, etc. Era una amplia y vasta variedad de información que fuera de fácil acceso para Henry. Había cientos de archivos y muchos archivos nuevos se habían añadido en los últimos años de diferentes agendas entre el Consejo y Henry.

Kissinger estaba más familiarizado que ningún otro con la forma de acceder a la información que él había creado mi sistema interno. Sabía cómo acceder a mi para diferentes funciones, además de mantener organizado el plan de los elitistas mundiales. Esta forma de comunicación les permitió comunicarse en secreto por todo el mundo en momentos en que no querían que nadie fuera capaz de asociar públicamente sus conexiones. Yo no sólo mantenía las habitaciones llenas de información, bien escondidas en mi cerebro para facilitar el acceso, sino que daba a Kissinger y a otros una ventaja, ya que parecían estar menos preparados y tener menos datos a su alcance de lo que realmente era. No le hacía falta llevar un montón de libros y folletos. Me llevaba y me utiliza a la hora de recitar la información que quería sobre cualquier tema con que me hubiera programado. Además, él y otros que conocían mi programación podían inculcar y recuperar 'mensajes de correo electrónico' arcaicos de todo el mundo, a menudo con conocimiento de los últimos "top secrets" obtenidos de experimentos y proyectos o mensajes en relación con la agenda del Nuevo Orden Mundial. Yo era un robot REAL.

Hace tiempo, Henry tenía un escritorio de madera oscura con un cristal encima y una gran silla que chirriaba cuando él se sentaba. Había un montón de suelos de madera, donde Henry me llevaba al principio - sitios de "cultura antigua". No había nada nuevo mirando aquellos días, pero esto cambió con el paso de los años.

Henry me llevaba a su oficina, me sentaba en una silla frente a su escritorio, mientras sacaba un archivo tras otro de sus archivadores, y los ponía abiertos a la mesa delante de mí. Después decía, "memoriza rápidamente estos datos, tenemos que ir a una reunión". También podía categorizar los datos, diciendo: "Guarda este como la A -3", o cualquier nombre o número de código que él etiquetara. Nombraba meticulosamente cada archivo y cuando me prestaba a alguien les daba la identificación del fichero para que pudieran acceder a la información que necesitaban. Normalmente me dejaba sola con los archivos a memorizar. Cuando volvía, nos íbamos a la reunión. Henry lo racionalizaba, diciendo que de esta manera no debía contener detalles triviales en su mente, pero podían salvarlo de las cuestiones más importantes, como la formulación de estrategias. Así es como le oí contar a otras personas que sabían sobre tecnología de control mental.

A veces me daba documentos secretos y decía, "Registra el documento como # 1-12", y entonces me dejaba sola para fotografiarlo con la memoria. Más tarde, cuando necesitaba un texto específico de uno de ellos me llamaba y, si no estaba hablando con alguien o en medio de algo, me hacía leer la información de mi archivo en voz alta. Si estaba en una reunión o estaba ocupado, me hacía escribirle la información en un bloc de notas y luego cuando lo necesitaba iba a recoger el bloque y leía la información o hacía referencia a las personas presentes que acababan creyendo que yo era la su secretaria o asistente. Esto sucedió durante años.

De noche, Henry me colaba en muchos de los principales lugares secretos donde se almacenan documentos y me daba una linterna y las instrucciones de cómo llegar y memorizaba los documentos. Me dejaba entrar en estos sitios y luego me dejaba sola, registrando los documentos en archivos mentales, a menudo durante horas cada vez. Más tarde volvía a buscarme. Hubo veces que cuando volvía estaba sudando y tenía mucha prisa por salir, aunque yo estuviera justo en medio de un documento. Después, cuando nos metíamos en el coche suspiraba como si se sintiera aliviado. Se ponía muy nervioso, sin embargo.

Henry siempre me alistaba para las fiestas de Navidad de Rockefeller, pero también a un grupo de hombres que estaban a veces con él y que sabían cómo trabajaba yo. Dependía de quien tuviera que asistir a la fiesta. Cuando obtenían esta información, se dedicaban a formular estrategias y decidir qué había yo de decir y a quién. Los Rockefeller han estado en una posición de poder mucho tiempo. Kissinger a menudo parecía trabajar mano a mano con ellos, con el fin de "satisfacer sus objetivos de la manera más eficiente".

Había momentos en los que Henry me cargaba con información específica para alguien y entonces pasaba a ser el enlace secreto entre los dos. Esto ocurrió entre Henry y Pete Wilson. Pete era a menudo el brazo de Henry en California. De esta manera Pete podía llevar a cabo sus deseos sin que se supiera de dónde venían las instrucciones.


LA CASA BLANCA

Cuando se celebraban importantes reuniones en la Casa Blanca, a veces Henry me llevaba si creía que podía necesitar información "crucial" para tenerla en el momento "preciso". Le decía a la gente que yo era la becaria o alguna otra excusa. Una vez, incluso me hizo escribirle la información en una servilleta por debajo de la mesa, para que no se viera. Este evento de la servilleta en concreto se produjo en 1971, porque recuerdo que yo llevaba el pelo recogido bajo una peluca llena de rizos en lo alto. Tenía 20 años, Henry tenía mi ropa preparada; generalmente muy adaptada, ropa oscura, conservadora, frecuentemente una chaqueta de color azul marino, falda y zapatos náuticos de tacón bajo, o bien un disfraz. Dejaba la ropa en la cama en una habitación con dos camas con colchas blancas - de cualquier manera. Me decía que me vistiera y salía de la habitación, cerrando la puerta tras de sí. Más tarde volvía a buscarme.

En otra cena en la Casa Blanca, yo no estaba presente en la mesa con los otros huéspedes, pero Henry sí que estaba. Cuando yo no encajaba en el plan de la noche para sentarme a la mesa, Henry continuaba "preparándome" y me mantenía en la cocina o en otra habitación de la Casa Blanca, cerca de la sala para que él pudiera venir y acceder a mí si era necesario, y sin que nadie lo supiera. Así que yo me sentaba allí 'aparcada' y miraba como el personal de la cocina de la Casa Blanca cocinaba y servía. En aquellos momentos yo estaba vestida como un miembro más del personal de cocina con una falda negra y una blusa blanca, por lo que no se me veía fuera de lugar. Henry me contaba que si no destacaba nadie se daría cuenta, o prestaría atención. Mi "vestimenta", como él decía, nunca tuvo la intención de llamar la atención hacia mi presencia, sino que era para hacerme encajar y parecer que perteneciera. A través de los años Henry me aparcó en algunos lugares muy raros. Cuando él llegaba para acceder a la información, yo la garabateaba en una hoja de papel que él llevaba, o si era breve, accedía a mí verbalmente y sólo quería recordar la información que me extraía. Henry decía a menudo, que yo era su "hemisferio izquierdo", por qué podía utilizar su mente para cosas más importantes.

A veces, mientras yo estaba sentada con él y otros en el comedor. Henry solía levantarse de la mesa para ir a hacer llamadas de teléfono importantes. Tampoco quería dejarme en la mesa sonriendo y siendo agradable, sino que las instrucciones eran de evitar la conversación, o me llevaba con él para obtener más aportaciones a través del teléfono. A veces se llevaba su servilleta de lino de la mesa y parecía bastante tonto, pero nadie parecía darse cuenta.

La Casa Blanca era uno de los lugares donde me llevaban para "trabajar" con algunos dirigentes - algunos extranjeros, otros domésticos. Me daban sugerencias muy claras e instrucciones sobre a quién dirigirme y cómo hacerlo. Me informaban de sus gustos, disgustos y preferencias y me decían ciertas frases o palabras clave a utilizar en todas las conversaciones que se programaban para tener con ellos.

Henry era invitado frecuentemente a la Casa Blanca cuando el presidente debía atender invitados extranjeros, incluso después de que Nixon ya no era el presidente. Pensaban, y con razón, que Kissinger estaba bien versado y sabía muchas de las costumbres culturales de los dignatarios extranjeros por lo que el riesgo de dar un paso en falso podría ser evitado. Henry tenía confianza y parecía saberlo todo sobre política exterior. Cuando era invitado a una cena con un dignatario extranjero que el Consejo quería que yo le entretuviera más tarde de noche en privado, no usaba mis archivos mentales al final de la noche, y así podía ser utilizada para el sexo.

Henry secretamente sabía que los mensajes transmitidos a personas específicas en materia sexual "entre bastidores" significaban más para la gente porque entonces psicológicamente interpretaban y clasificaban las experiencias personales, como el sexo con sus recuerdos de experiencias personales o familiares. Así, el mensaje llegaba a ser almacenado como más valioso, ya que no era estrictamente de negocios. Henry decía que la combinación de sus mensajes con sexo se guardaban en una parte diferente del cerebro, con las experiencias personales siendo guardadas con más importancia emocional y por lo que tendrían más peso o influencia.

En general, los arreglos para tener un encuentro sexual conmigo se hacían en secreto entre Henry y el invitado extranjero. A continuación, al cliente y a mí nos llevaban en limusina a algún hotel o a algún otro lugar. Pero la mayoría de la gente de las reuniones de la Casa Blanca no estaban al tanto de esto y salíamos por separado, y nos encontrábamos en otro lugar más tarde. O Henry tenía una limusina esperando y yo entraba y esperaba. Normalmente, me metían primero en la limusina y esperaba al dignatario. A continuación, íbamos a pasar unas horas o toda la noche juntos, mientras yo dejaba le caer un mensaje pre-programado al líder en el momento perfecto. Después me llevaban en avión a casa.

Un día estaba en la Casa Blanca entregando un mensaje a Nixon de Kissinger. Nixon y yo estábamos en una gran sala donde había cuadros que cubrían las paredes, sofás y grandes alfombras cubriendo el suelo de madera. Fotos antiguas salpicaban las paredes, había flores frescas en bellos jarrones y pesadas cortinas en las ventanas. Supongo que Nixon pensaba que estábamos solos mientras nos sentábamos en una larga mesa ante una pintura al óleo colgada en la pared. Dick tenía su brazo alrededor mío, mientras me daba una respuesta para Henry. Una mano en mi hombro derecho era el procedimiento estándar para codificar los mensajes entrantes y Nixon lo estaba haciendo todo correctamente, pero, a medio mensaje, su hija Trisha entró en la habitación.

Estaba muy bonita con su precioso vestido, pero ella no sabía que yo estaba allí, y cuando llamó, "padre", nos sorprendió, y a su vez, se sorprendió ella y se conmocionó. Fue una de esas situaciones muy difíciles en que ella apareció de golpe resumiendo toda la situación y pensó que su padre estaba siendo romántico conmigo. Nixon actuó denotando mucha culpabilidad y tartamudeó incómodo hasta que finalmente me presentó como alguien del Departamento de Estado. No pareció que comprara su explicación y salió de la habitación enfadada y dolida.

Nixon me dijo: "No te preocupes por ella, yo me encargo de eso". Pero lo dijo con la mano todavía en mi hombro derecho, por lo que en lugar de significar para mí simplemente una declaración informal, en realidad se convirtió en parte de su mensaje a Henry. Después de esto Henry comenzó a idear una forma de codificar mensajes sin tener que tocar el hombro para evitar este tipo de situaciones.


TRABAJOS INTERNACIONALES

Hubo momentos en que fui trasladada a países extranjeros para que Henry Kissinger y el presidente Nixon pudieran utilizar mis informatizados "archivos mentales" en reuniones públicas o privadas a las que asistían. Durante el vuelo con destino a estos países, era tarea mía que el Presidente se sintiera cómodo. Le quitaba los zapatos, le frotaba los pies, lo mimaba y le llevaba todo lo que quería. Los agentes del Servicio Secreto le rodeaban.

Cuando volaba con Kissinger y Nixon no estaba, me decían que me sentara o durmiera en silencio a su lado. Henry solía dormir en el avión. Nixon no lo hacía.

Creo que los agentes del Servicio Secreto a veces sabían lo que realmente estaba haciendo sexualmente con Nixon porque de vez en cuando eran testigos de cuando yo iba hacia él. Como cuando una vez que me incliné y puse mi cabeza en su hombro y me incliné para desabrocharle los pantalones, un agente del Servicio Secreto que estaba caminando por detrás, se rió y dijo: "Disculpe, señor". En este punto Nixon tomó mi mano y en voz baja me dijo: "Más tarde, querida".


BEIJING CHINA

Había canales sucios en algunas partes de China y las calles de algunas zonas a las que me llevaron estaban sucias. Una plaza tenía el patio lleno de banderas. Estaba allí en misión en el extranjero, con Henry Kissinger. Cogía vuelos de forma independiente y un agente del Servicio Secreto me llevaba a un hotel. El Servicio Secreto me inscribía en el hotel bajo un nombre falso con un pasaporte falso. Henry venía a encontrarme allí. Normalmente, volaba con Henry en un avión privado fletado, pero esta vez fue algo de última hora así que fuimos en aviones comerciales, pero por separado.

Estábamos allí para impulsar un acuerdo con el líder de China. Henry dijo que yo era una corresponsal extranjera y nos sentamos en una mesa larga con un montón de hombres chinos y yo me senté a su lado. Siempre me sentaba a su izquierda por la conveniencia de tocarme con la mano izquierda dejando la derecha libre para escribir o fumar el cigarrillo. Me decía que sonriera, que me fijara y " tomara nota de todo", lo que significaba que tenía que registrar los datos en mis archivos mentales. Me avisaba cuando tenía que concentrarme y cuando debía "escuchar atentamente". También utilizaba códigos de acceso para referirse a mis archivos mentales. Nadie sabía que yo era un gran programa de ordenador de alta tecnología que registraba cuidadosamente y con precisión los detalles y devolvía la información cuando se accedía a mis archivos mentales y la pedían.


BEBE REBOZO EL AMIGO FIEL DEL PRESIDENTE NIXON

Bebe Rebozo era un buen amigo del presidente Nixon. Estaba presente en muchas ocasiones mientras Nixon me usaba para el sexo. Una de esas veces fue en Miami, Florida. Me llevaron en avión a Miami y en una limusina hasta la playa donde debía reunirme con Nixon.

Como de costumbre, me pusieron en aislamiento antes de mi uso con VIPS y esta vez no fue diferente. Bebe Rebozo y sus hombres tomaron un papel activo en mi "preparación" para Nixon.

Rebozo era violento y cruel conmigo, me abofeteaba y me hacía daño. Me llevó a una sala de cemento totalmente a oscuras, sin ventanas, y me dejó allí, desnuda y sola en la oscuridad. Antes de irse, los hombres me inyectaron drogas en el antebrazo y me dejaron durante horas sin comer, sin beber y desnuda. Esto fue antes de tener hijos, por lo que no podían todavía utilizar este poderoso vínculo maternal para mantener aquellos acontecimientos secretos con amnesia programada, como lo hicieron más tarde.
Debido a esto, la tortura física para mí durante este tiempo se aceleró, pero nunca fue tan dolorosa como las cosas que más tarde le hicieron a mis hijos con el fin de "mantenerme a raya".

Rebozo llevaba caros trajes de lujo y joyas de oro. Inconscientemente yo la odiaba.
En esta ocasión, Rebozo vino y me liberó del aislamiento y me llevó a un baño para que me lavara.
Me duché y me puse el bikini que me dieron y pronto me preparó para la acción con Nixon.

No sé exactamente dónde estábamos, porque había sido programada para no mirar nunca ni saber nuestra posición, pero me llevaron al presidente Nixon en una casa de una playa privada. Mis instrucciones eran "provocarlo, agradarle, aliviarle y ayudarle a relajarse bajo el sol". Fue en esta playa, vigilada desde el exterior por el Servicio Secreto, donde seduje a Nixon. Yo reía y bromeaba con él mientras le quitaba el traje, la corbata y los zapatos. Entonces nos metimos en el agua mientras le seducía aún más. Una vez él quedó satisfecho, se me llevaron y me llevaron a un lugar para "prepararme" para un evento con el presidente por la noche.

Nixon cenaba en su habitación y yo la acompañaba mientras comía, luego le satisfacía sexualmente y se me llevaban. Nixon no era tan pasivo sexualmente como lo era Reagan. Hacía un esfuerzo y tomaba la iniciativa. Prefería la posición del misionero. Le sugerí dejar abiertas las luces, pero siempre las quería apagadas, así lo hacía. Nunca me acostaba con Nixon después del sexo - era su norma. Nunca pasaba la noche con él, como hacía con algunos de los otros. Se me instruyó a esperar hasta que se quedaba dormido y luego notificarlo en voz muy baja al agente del Servicio Secreto de la puerta de la suite. El agente me sacaba de la habitación y era trasladada directamente de vuelta a California con todos los detalles del evento cuidadosamente guardados y escondidos dentro de las personalidades programadas para Nixon. Por programación, dormía todo el vuelo hasta casa.

En los primeros años con Nixon, yo estaba programada para hacerle feliz y para satisfacerlo de las maneras en que había sido entrenada y programada para hacerlo. Tal como el Consejo había previsto, con el tiempo, la confianza que Nixon había construido en su relación conmigo, me abría un camino para utilizarlo yo con él en circunstancias cada vez más influyentes.

A veces me llevaban a Key Biscayne, Florida, para satisfacer a Nixon. Allí estaba con Bebe Rebozo y parecía que Bebe estaba a cargo de lo que pasaba mientras estábamos en su propio terreno.

Cada vez, Rebozo me ponía en aislamiento en una pequeña habitación de cemento y me abofeteaba antes de dejarme desnuda y sola en la habitación, pasando frío y hambre, según sus palabras, "para prepararme para el jefe", como él llamaba a Nixon. Rebozo me decía que "el jefe" se merecía respeto y todo lo necesario para hacerle sentir cómodo. Hablaba en una especie de jerga mafiosa. Se comportaba como un tipo muy duro y era muy leal a su amigo Nixon.

Cuando vino a liberarme de aislamiento, Bebe me dijo: "ponte presentable", y me lavaron y vistieron. Entonces, me llevaron en limusina a una playa con palmeras. Llegamos por la noche. Como estaba programada no tenía ni idea de dónde estaba geográficamente, ni tenía forma de saberlo, pero a veces oía a otros hablando de nuestra localización y la información se almacenaba junto con la memoria del evento. Llegamos a una casa muy aislada donde no había nadie en los alrededores. La casa estaba en la playa y la rodeaba un jardín con una corta valla dirigida hacia el océano.
Miami significaba negocios más serios, pero Key Biscayne ligaba el placer con los negocios. Tratos entre la mafia, el Consejo, Rebozo y funcionarios del gobierno u otras facciones mafiosas interconectadas tenían lugar en Miami y Key Biscayne.

A veces, los "grandes", gente muy importante o influyente, juntaban negocio y placer en Key Biscayne. Los contactos hacían grandes negocios con la mafia. A mí se me instruyó para sentarme con ellos y hacerles felices dándoles todo lo que pidieran.

Hombres armados estaban en las ventanas de la parte trasera de la casa para proteger a Nixon. El Servicio Secreto dejaba que la mafia protegiera a Nixon de cerca y ellos hacían guardia más lejos. Creo que fue Rebozo quien organizó este tipo de protección, pero no sé por qué se creó así. Rebozo era muy protector con Nixon, incluso iba en la parte de atrás de la limusina con Nixon, mientras yo estaba con él.
Bebe sólo se llevaba bien conmigo cuando Nixon estaba cerca y dejaba muy claro que él no confiaba en "damas" y que si yo estaba sólo era porque Nixon quería que estuviera. Bebe observaba, protector, cuando Dick y yo íbamos a nadar juntos. Rebozo no se metía en el agua. ¡Supongo que no quería que se le mojaran las armas ! Nunca iba sin ellas.

Durante esos tiempos, se me dieron instrucciones para ir con Nixon, y excitarlo totalmente y con entusiasmo. Le gustó y me dijo que era "bueno para él", y que yo le ayudaba mucho cuando se enfadaba.
Nixon decía que yo podía recogerlo cuando él estaba en el suelo y levantarlo. Estaba programada para ser graciosa y tonta, y no tener la más mínima preocupación. Nixon decía que yo le hacía reír.

Rebozo muy a menudo estaba presente mientras yo descargaba los mensajes del Consejo a Nixon.
Bebé parecía entender "el lenguaje", y así Nixon quería que él estuviera presente cuando yo retransmitía memorandos porque siempre tenía que tomar la decisión y darme una respuesta antes de que yo pudiera volver. Esta era la norma. Yo entregaba el mensaje a Dick y Bebe, y luego los tres permanecíamos juntos hasta que eran capaces de llegar a un acuerdo. En general, era un sí o un no. Pero nadie podía salir hasta que yo recibiera el mensaje de vuelta.

Cuando llegaba el momento en que tenía que irme de Key Biscayne, un agente que su trabajo era prepararme para volver a casa, me llevaba a dar un paseo por la playa. Se agachaba y recogía una concha que cogía en la arena, me 'recordaba' que todos los acontecimientos que habían tenido lugar allí quedaban ahora fuera de mi cabeza y para siempre encerrados en la concha. Para finalizar esta compartimentación de mi experiencia, tiraba la cáscara hacia las olas del mar, en un esfuerzo por mantener los recuerdos ocultos de mi mente consciente. A partir de ahí, me llevaban en helicóptero hasta un aeropuerto y volando hasta su casa. Todo esto ocurría antes de casarme a los 20 años.


EL WATERGATE CREÓ UN PRESIDENTE DEPRIMIDO

Durante el Watergate, Nixon tuvo un momento muy duro. Parecía gris y triste, y era muy difícil animarle. Pero después de echar un trago le podía aliviar un poco. Bromeaba con el presidente Nixon en sus peores meses, diciéndole que pensaba que era guapo cuando lo veía en televisión, incluso cuando tenía problemas serios, y estaba siendo públicamente desafiado por el escándalo. Debido a mi programación, yo no siempre era realmente capaz de "verlo" cuando miraba la televisión, pero estaba programada para decir eso. Las cosas que le decía era tan opuestas a la verdad que, según él decía, encontraba mis declaraciones "refrescantes y divertidas". Estas declaraciones sólo parecían añadir un poco de entretenimiento para animar al viejo Difícil (Tricky) Dick. En aquellos días, no había mucho más con Nixon, sólo sexo y la entrega de mensajes.

Bebe Rebozo amaba entrañablemente a Nixon. Era muy protector con él y tenía momentos tiernos, afectivos con Nixon en los que estuve presente para poder atestiguarlo. Bebe lloró cuando Nixon le dijo que debía renunciar a la Presidencia. Todavía puedo oír a Bebe ahora diciendo, "Oh no, Jefe, no después de todo lo que has trabajado tan duro". Tocó a Nixon en el hombro y estaba realmente preocupado, como si le hubiera pasado a él. Esto siempre me ha confundido de los mafiosos - torturan o matan a alguien en un momento y luego seguidamente se giran y muestran una profunda preocupación por uno de los suyos. Para ellos la lealtad lo era todo.
Henry Kissinger no estaba involucrado con Bebe Rebozo. Henry era "demasiado intelectual" para Bebe. Kissinger decía que a él no le gustaba mezclarse con la mafia. Cuando Kissinger estaba presente era estrictamente por negocios, concentración, trabajo y diseño de estrategias. Pat Nixon tampoco estaba nunca cerca en aquellos momentos.

Richard Nixon estaba manipulado por la mafia y por el Consejo. Formaba parte de su intrincada red y cuando llegó el Watergate, él era el más prescindible. Consideraban a Kissinger como más importante, alguien que vitalmente necesitaban proteger así que su estrategia dictaba que Nixon debía caer públicamente.

No fui enviada a hacer ningún servicio sexual a Nixon después de su renuncia a la Presidencia.


EL SISTEMA POSTAL INTERNACIONAL DE ARCHIVOS MENTALES

Henry creó un sistema mental de intercambio postal dentro de mi cabeza. Lo creó primero visualmente diciéndome que tenía una gran caja en la cabeza con cajas separadas dentro de ella y que cada una tenía una clave diferente. Explicaba que había filas de cajas numeradas colocadas capa sobre capa. Los programas estaban ligados a los números o a las personas, lugares o documentos, etc. los cuales estaban colocados en cajas numeradas. George Bush siempre quería ser el nº 1 en todo así que Henry tuvo que cambiar el número de otra persona para dar a George la caja nº 1. Este sistema funcionaba como una oficina de correos porque las personas tenían una caja y ahí podían recibir o enviar información. Este sistema era la forma en que los altos mandos mantenían su comunicación en orden y anónima cuando les era necesario el acceso. Yo mantenía los mensajes del Consejo en orden para poder entregarlos con precisión o para recibir uno nuevo de ellos. Mantenía los mensajes en orden y listos para ser entregados entre la gente implicada que no querían ser identificados como participantes, o que se comunicaban unos con otros. Me reuní y entregué mensajes al Consejo, a veces, en grandes naves en medio del océano.

Muy a menudo me llevaban en helicóptero a barcos, hoteles, islas, o donde fuera que tuviera que entregar esa información anónima. Una vez que la información se había intercambiado, me llevaban de vuelta en helicóptero. Henry creó el sistema programado para estas comunicaciones. Él era el autor intelectual de un montón de sus planes, y me usaba para favorecerlos. Kissinger, Bush, Reagan, Carter, Thatcher, Mitterrand, Trudeau, Gorbachev, Salinger, Ford, Nixon, etc. todos participaban.


EL SEXO ALLANA EL TERRENO PARA LAS RELACIONES DIPLOMÁTICAS

Era informada de antemano sobre las costumbres de los países que visitábamos, en un esfuerzo por promover las relaciones diplomáticas. En muchas reuniones en el extranjero me dijeron, "sé invisible, y sonríe cuando te sonrían". También tenía instrucciones de quedarme detrás, permanecer en silencio y simplemente escuchar, salvo que se me fuera pedida información. Me informaban con más detalle si debía ser enviada en un líder extranjero o diplomático. Además de toda la formación sexual que había adquirido a lo largo de los años, Henry añadía su 'granito de arena'. Decía que en muchos países extranjeros hacer el amor es una forma de arte. Henry expuso: "La medida en que te puedes adaptar a una lenta deliberación, es el grado en que puedes satisfacer sexualmente a tu pareja". Henry hablaba del sexo como el arte de la comida. No mostraba ninguna emoción, ni vergüenza, sino que era algo sobre lo que me instruyó muy abierta y claramente. Decía que cuando más lenta y deliberadamente realiza sexo una persona, más demuestra su nivel de autoestima, de seguridad en sí misma y que, como mujer, tenía que equilibrar esto con una buena cantidad de timidez, a fin de no parecer atrevida. La timidez era lo que Henry decía que suavizaba lo contrario parecería como demasiado echado hacia adelante.

Me enviaron a un líder (un rey) y Henry me hizo decir: "¿Puedo tener el honor, Su Alteza, de complaceros a la americana? Tenemos muchos tipos de placer". Henry decía que esto era sellar profundamente una actitud que igualaba a los Estados Unidos con el placer, así las relaciones diplomáticas irían más suaves. A menudo lo llamaba "allanando el camino para las relaciones diplomáticas", y él utilizaba el sexo como un medio para conseguirlo. La declaración mencionada anteriormente también me permitía pedir permiso, para no romper las reglas culturales sin haber establecido un marco para llevar al Rey a una experiencia diferente. Me decían que evitara estrictamente el sexo oral hasta cerca del final y después captar si era apropiado o si sería aceptado.

Henry decía: "Me gustaría poder darte instrucciones precisas, pero el equipo de investigación sólo es capaz de obtener ciertos datos. Algunos no están disponibles, así que tendré que confiar en tu juicio camino de algunas de estas áreas". Y el sexo oral era una de esas áreas. Ante mí, Henry explicaba que su equipo de investigación para poder llegar cerca de alguien que pudiera tener un conocimiento a nivel de detalle íntimo sobre un objetivo suponía un riesgo que no quería tomar. Le oí decir: "Ella deberá ser informada sobre las costumbres culturales y su propia habilidad de experta y los plazos en que deberá asumir el control en áreas limitadas como ahora, si puede o no ofrecer gratificación oral". El equipo de investigación a menudo estaba presente cuando me estaban preparando o informando para una asignación porque cada uno de ellos a menudo tenían su área de especialización para inculcarme, sobre todo en el ámbito de las relaciones exteriores y las diferencias culturales. El equipo de investigación tenía incluso miembros extranjeros que Henry consideraba muy fiables para determinados países "clave" a los que estaba apuntando. Estos hombres a menudo habían nacido en el extranjero y así podían transmitir fácilmente y con precisión todas las costumbres. Henry explicaba: "Todos los países del mundo tienen diferentes costumbres y nuestro trabajo consiste en asegurarnos de que eres plenamente consciente de estas costumbres antes de estar enviada". Los miembros del equipo a veces cambiaban cuando íbamos a diferentes países.

Henry tenía muchos rasgos étnicos, sin embargo, tenía un sesgo pulido superficialmente apenas cultural, a fin de no ser grabado por su origen étnico. Trataba a cada persona como un reto a enfrentar y superar, incluso si eran de una cultura que no podía entender hasta que la estudiaba. Lo más exótico y diferente de la cultura, lo mejor. Después, iba a los extremos para estudiarlos, para salir victorioso porque los quería entender en su totalidad, a menudo los entendía mejor que ellos mismos. Henry generalmente ganaba, y la mayoría de la gente, totalmente inconscientes de que había un juego de ingenio en marcha, hacían sexo conmigo por la noche y ni siquiera sabían que habían mordido el mensaje señuelo que yo había lanzado en la línea de salida. Eran a los que Henry llamaba "ingenuos". Y decía que desesperaba de ellos.
En otras ocasiones estaba agradecido a los "ingenuos" si estaban en posiciones estratégicas y podía usarlos en el juego del poder y el control. Después hacía lo que mejor conocía, investigaba hasta que diseñaba la estrategia ideal, y la búsqueda de la mejor persona para hacerlo. Cuando lo sabía, ponía en marcha la estrategia de quien lo entrega con el resultado más favorable. Dentro de mí había dos agentes muy diferentes - uno era Susan, seria, concienzuda, maternal, intelectual, organizada, cariñosa y de tipo comprensivo y, Sharon, la esclava sexual inteligente y a menudo humorística y entretenida y amiga de la élite.


LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD

La Organización Mundial de la Salud (OMS) fue un pretexto para reunir en su interior a un grupo de gente el propósito y la intención del cual era muy diferente de lo que generalmente se piensa, y se conoce públicamente. Un montón de actividades ilegales siguen sin ser detectadas y atravesando fronteras internacionales tal como dentro de este grupo se esconden sus operaciones encubiertas en proyectos enmascarados, supuestamente para el progreso mundial. Entre otras cosas, también era una tapadera para negocios de drogas, de prostitución infantil, de experimentos atroces en los seres humanos, de venta ilegal de bebés, etc. Algunos de los implicados que vi eran partícipes de un selecto grupo de políticos, famosos y líderes de todo el mundo.

Me senté ahí en muchas reuniones. Oí hablar a Ted Kennedy, así como a Henry Kissinger, y había un grupo de mujeres que trabajaban para la OMS, que no parecían tener ni idea de lo que realmente estaba pasando entre bastidores. Muchas eran, personas honestas, flexibles, ingenuas y de hecho actuaban en manos del corrompido grupo interno sin ser conscientes de que estaban siendo utilizadas.

Enmascaradas detrás de la publicidad de "hacer el bien" había las actividades de empresas ilegales destinadas a financiar este grupo corrupto, con sus secretos, motivos y agendas ocultas. Así, mientras los Estados Unidos parecían estar teniendo creencias y acciones benévolas, estas actividades se ponían en marcha. Enviaron a un grupo para "ayudar" a niños en el extranjero, pero en realidad lo que estaban haciendo era una enmascarada conexión con drogas o alguna otra empresa ilegal que aportara la mayor cantidad de dinero a este grupo de hombres autoseleccionados que finalmente lo que buscan es controlar el mundo.

Algunas reuniones de la OMS eran televisadas, pero la agenda que el público veía y oía no era el programa completo que se llevó a cabo en secreto.

Yo oía y grababa en mis archivos mentales, las palabras del hombre que hablaba. Estaba de pie con un micrófono en una gran sala llena de filas y filas de inmóviles, sillas de madera tapizadas de rojo, dispuestas en forma semicircular. Yo estaba allí para qué Henry pudiera hacer uso de los datos almacenados en mi "sistema de archivos mentales del gobierno". Supongo que una persona en estas reuniones que no estuviera al corriente de este tipo de tecnología, utilizando seres humanos para almacenar y ocultar información que sólo conocían la Agencia de Seguridad Nacional y otras, hubiera simplemente asumido que era una ayudante del secretario de la ONU, o una asistente de Kissinger.

Un día oí a un hombre diciendo, "Sr. Presidente, me gustaría hablar del tema del libre comercio, a nivel internacional, entre países". La mayor parte del libre comercio al que estos hombres aludían era en REALIDAD de drogas ilegales (cocaína, heroína), pornografía, prostitución y armas. Utilizaban cualquier cosa sacrificando grandes cantidades de dinero para financiar sus causas y sus deseos sin pensar en el coste humano y financiero de otros - como la violación de los derechos humanos fundamentales - y no tenían ninguna sensibilidad para con el dolor y el sufrimiento de los demás. Estos hombres no tenían escrúpulos ni compasión o capacidad de sentir empatía con los sentimientos de los demás, sino que eran egoístas, despiadados y no tenían conciencia.

El siguiente caso es un ejemplo de los tipos de flashes y recuperación de la memoria que continúan inundando mi mente. Un día, Bobby Baker, del Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes estaba en una reunión. Llevaba un traje marrón oscuro claro y discutía con todos sobre todo, y Henry notaba que interrumpía sus reuniones de manera que no se conseguía nada. A Henry no le gustaba en absoluto.

En otra reunión, escuché: "Sr. Presidente, me gustaría abordar el tema de la carrera por el control de las armas", dijo Baker. Después habló de sus preocupaciones sobre la escalada de la carrera armamentista de Rusia, que iba ganando velocidad y tecnología a un ritmo tal, que los Estados Unidos estarían en grave peligro y en una situación de desventaja si no establecían créditos inmediatos para la investigación y la producción de armas. Baker, apelaba al miedo de los Estados Unidos de ser " conquistados", con el fin de obtener dinero asignado para las armas, cuando de hecho, gran parte de la financiación no era utilizado para lo que había sido designado, sino que utilizaba en secreto, encubriendo actividades en beneficio del Consejo y de los políticos que habían sido apoyados por el Consejo.

En ese momento, la Organización Mundial de la Salud fue a menudo una excusa para reunir a personas de todo el mundo. Esto creó una oportunidad para que los del "grupo interno" se reunieran en secreto y entrelazasen su agenda con la agenda pública de la OMS. Los asistentes que no tenían conocimiento de la agenda del Nuevo Orden Mundial, también eran conscientes de que había un pequeño grupo de personas que dominaban el grupo y asegurándose de tener suficientes jugadores clave en el panel o tablero para poder ganar en votos que debían ser emitidos o en tomas de decisiones.

En aquellos años, yo no era capaz de entender a esta gente o asuntos políticos en la forma histórica general que el público recuerda o entiende. Mi punto de vista era sólo el de mis experiencias personales.
Generalmente estaba programada para no escuchar la información política que oía o veía.

Conscientemente, como dictaba mi programación, no estaba interesada o involucrada en la política pública ni en ningún tipo de noticias. Así que esta información te llega, lector, a partir de mi experiencia personal en estas u otras reuniones. Después de descargar estos datos desde mi mente, de hecho tuve que pedir a los demás, o investigar para averiguar cuál era la creencia histórica pública y común, según lo habían retratado los medios de comunicación durante aquellos años.

Creo que la mayoría de los Gobernadores de California con los que trabajé formaban parte de la OMS y de otros grupos. A mí me parece que estos hombres y sus funcionarios, que buscan controlar, insertan cada individuo en organizaciones clave que luego pueden utilizar para mantener el control de sus intereses. Están colocados estratégicamente, a menudo bajo la dirección de Henry Kissinger y otros, a fin de asegurarse de que conseguirán lo que quieren, cuando ellos quieran. Para ellos era como un juego, y todos estaban en el mismo equipo, de la misma manera en que opera un sindicato del crimen.

Emplazamientos de pruebas nucleares, la Comisión de la Energía, la OTAN, el Consejo de Relaciones Exteriores, el Comité de Asignaciones de Comercio Exterior y la Comisión Trilateral, son sólo algunas de las organizaciones donde Kissinger me llevaba a las reuniones, tanto en EE.UU. como en el extranjero.

Henry utilizaba mis archivos mentales en las reuniones de la Comisión Trilateral. Nos sentábamos en una mesa con un grupo de hombres. Había micrófonos sobre la mesa. Lo que pasaba entre bastidores en estas reuniones a menudo no tenía nada que ver con lo que se retrataba desde el exterior. Había reuniones dentro de reuniones y reuniones secretas que se llevaban a cabo entre bastidores de otras reuniones públicas creíbles. Con frecuencia, el Consejo (no confundir con el CFR) participaba en la dirección de lo que se tenía que hacer aunque nadie supiera que había tenido algo que ver con el resultado.

Todos decían sus mentiras públicamente, a menudo dirigidas por Kissinger el estratega, Hope el animador y el Consejo de entre bastidores.


KISSINGER COMO GENIO GLOBAL

Yo estaba a menudo en la oficina de Henry durante mis últimos años de secundaria, mientras trabajaba en gran medida con Nixon en las relaciones exteriores. Me encontraba con él en Nueva York o Washington, DC. A veces, el equipo me informaba con un mes de anticipación para diferentes tareas, pero Henry siempre decía, "Funciona mejor y es ideal cuando a ella se la prepara justo antes del trabajo y después va desde aquí". Había muy poco que yo supiera hacer por mi cuenta porque el equipo en general había llenado el orden del día para que yo hiciera una entrega culturalmente específica o dijera las palabras personalmente específicas y los actos físicos de atraer al objetivo. El equipo investigaba a fondo todos los detalles y escuchaba, sus conversaciones, como hacían antes los agentes de espionaje independientes para recoger algunos datos cuando no querían estar siempre conectados, o bien, asociados, ya que habrían quemado completamente su cobertura. Henry utilizaba todos los medios disponibles, incluso la manipulación de alguien mediante sus propias creencias religiosas.

La fuerza de Henry era que él era capaz de permanecer independiente y capaz de tirar de una amplia variedad de diferencias culturales para crear el producto final. Dado que, según explicaba, la mayoría de los estadounidenses sólo entran para tomar el producto y fracasan, por su falta de comprensión cultural.
Henry me decía: "Cuanto más cerca te puedas alinear con el sujeto en todos los sentidos, tanto más éxito tendrás. Por lo tanto deberás conocer a él o ella lo mejor posible antes de ser enviada y esa es nuestra labor.
Sólo tienes que ser la actriz, la persona de contacto que lleva a cabo nuestro plan. Sólo pensarás en este ámbito en que estamos trabajando. Todo lo demás caerá a medida que te centres sólo en esta área en particular. Eres hermosa, joven, y tienes ampliadas las capacidades sexuales y te suministraremos el resto.
Todo lo que tienes que hacer es aceptar las instrucciones". Henry Kissinger me preparó para ser culturalmente hábil con cada dignatario extranjero que me enviaba para estar con él. Decía: "Aquí es donde se encuentra el porcentaje de éxito -. Primero una firme comprensión cultural, después segundo cumplir las costumbres de su cultura y tercero, que sean iguales su atractivo físico y su experiencia sexual" Henry dijo a Nixon delante mio que éste era el motivo de mi éxito y decía a Nixon que a veces sus investigadores tardaban horas en reunir los datos necesarios de un objetivo extranjero para poder empezar a prepararme para la misión.

En una reunión en particular, estábamos sentados en una gran mesa con un grupo de hombres y yo me sentaba al lado de Henry. El presidente Nixon estaba sentado al otro lado de Henry. Henry no fumaba en esta reunión.

Nixon le había dicho que era una reunión muy sensible y por alguna razón Henry obedeció y no fumaba. Normalmente fumaba sin importarle quien se opusiera.
En momentos clave en las reuniones, Henry podría llegar a más y empujar con su dedo la parte superior de mi mano. Como respuesta, yo empezaba a recitar mi información programada o un mensaje. El mensaje que entregué en esa reunión era en chino o japonés y, como yo no hablo conscientemente estos idiomas, no tenía manera de saber cuál era el contenido del mensaje que estaba dando. En aquella reunión en concreto, los líderes extranjeros escucharon mi mensaje, y me contestaron de nuevo directamente a mí.
Aunque no lo entendía, yo sonreía y miraba como si estuviera muy interesada, como si hubiera recibido instrucciones para hacerlo. El intérprete entonces traducía la respuesta de los líderes extranjeros y Nixon y Kissinger hablaban. En otros encuentros, a veces los intérpretes eran mujeres, pero sobre todo en ese país eran hombres.

Cualquier mensaje que entregaba parecía ser un agente suavizante en las conversaciones ya que los líderes extranjeros siempre sonreían o reían. A veces, quedaban profundamente tocados por lo que fuera que yo estaba pre-programada a decirles ya que ellos me cogían la mano, con lágrimas en los ojos. Debido a mi falta de conocimiento consciente de los diferentes idiomas, no sabía qué significaba eso.

Si alguien dudaba de lo que Henry me hacía y de lo muy avanzada que estaba para mi corta edad, Henry les decía que yo era una niña prodigio y que había completado mi formación universitaria en el extranjero a una edad muy temprana y era buena en mi trabajo, pero tímida socialmente. Esta explicación servía para evitar preguntas que luego no pudiera responder. Henry en general me sacaba de las reuniones cuando se habían acabado, para evitar situaciones en las que pareciera una ignorante, si alguien me hubiera hecho preguntas sustanciales. La verdad era que yo fui a la escuela secundaria y a la universidad pública más tarde y tenía una inteligencia media. Sólo tenía la ventaja de las capacidades programadas que servían a los intereses de mis controladores.

Después de la pausa para comer, Henry me llevó a una cabina telefónica y marcó un número, y la persona en ese punto comenzó a darme datos adicionales en lengua extranjera. Se me había instruido para recordar lo que me dijera, palabra por palabra. A cada sujeto se le daba un número como marcador para su identificación. Henry cogió el teléfono, habló un poco, y tomó notas en un pequeño libro negro, antes de colgar.

Estas conversaciones con extranjeros realmente desafiaban a Henry Kissinger y al Consejo, pero ellos habían hecho los deberes. Kissinger había hecho el mismo tipo de trabajo diplomático con Reagan cuando asumió la presidencia.

En muchas de estas conversaciones los representantes de nuestro país decían que estábamos creando paz, pero lo que realmente estaban haciendo era abrir el comercio con estos países extranjeros porque necesitábamos los recursos que ellos tenían. Nuestros líderes le dieron la vuelta para que sonara como que Estados Unidos les estaban haciendo un gran favor y nosotros estábamos siendo amables con ellos. A menudo se enviaban por delante regalos caros a los líderes extranjeros, para que llegaran justo antes de que lo hiciera el Presidente, pero yo creo que era por lo que se hacían realmente los favores.

Hubo momentos en las noches en el extranjero, que fui programada para tener relaciones sexuales con Nixon. Después me volvía a dormir a la habitación de Kissinger. Aunque estaba siendo utilizada como una máquina, aún tenía el sentido del olfato muy sensible y a veces era casi intolerable compartir una habitación con Henry Kissinger porque olía muy mal por el humo de su cigarro o por explosiones gaseosas que surgían de su cuerpo.

Me llevaron dentro y fuera de Rusia con Kissinger en los años de Nixon para asistir a reuniones de la OTAN, las conversaciones SALT, las conversaciones de paz, y las reuniones secretas ocultas del Consejo. Henry me llevaba a las reuniones a recitar cualquier información pertinente que hubiera guardado en mis "archivos mentales".

Fue más fácil justificar mi presencia a personas como la esposa de Nixon después de que empecé a trabajar con Henry. Decían que yo estaba en una reunión debido a mi trabajo con Henry o preparando un viaje internacional. Trabajé de la misma manera con Reagan, justificando mi presencia por cuestiones de negocios, pero yo estaba allí sobretodo para pasar mensajes o para mantener feliz al presidente... haciendo lo que fuera necesario.

Hubo veces que me llevaban en limusina al aeropuerto y cuando Nixon bajaba del avión después de un viaje al extranjero yo la esperaba en la parte de atrás. Me decían que me agachase porque de ninguna manera se me tenía que detectar, y luego Nixon entraba y me daba un mensaje para Henry y yo le daba otro y, a menudo volvíamos a tener relaciones sexuales más tarde. Él iba a la Casa Blanca y se duchaba y refrescaba y yo esperaba en una especie de "estado letárgico" a menos que hubiera otro trabajo por hacer.
Me sentaba en blanco en el mismo lugar durante horas hasta que me venían a buscar porque ya era "hora de pasar a la acción"


HENRY JUEGA AL AJEDREZ CON GENTE REAL

Durante estos años mi trabajo con Henry Kissinger y otros continuó, aunque Henry tuvo que comenzar a tomar más de una posición en el asiento de atrás del interés público durante un tiempo después del escándalo del Watergate. Su posición en las afueras del Consejo no cambió. Era un hombre importante para ellos y lo utilizaron porque era un estratega experto. No sé exactamente qué quiere decir, pero he oído a muchos hombres decir eso de él en los últimos años. Supongo que quiere decir que Henry sabe cómo hacer que la gente se mueva y que hagan lo que él les dice sin saber ni siquiera ellos que están siendo manipulados o controlados... como un titiritero o un maestro de ajedrez.

Henry sabía cómo pensar de antemano en cuanto a movimientos importantes con personajes clave.
Yo le observaba. Era similar a verlo jugar al ajedrez con personas reales. Sabía cómo obtener el resultado deseado, motivando algunos jugadores clave. Utilizaba la información rigurosamente investigada focalizándose en personas para manipularlas cuando él quisiera, a partir de sus debilidades, vicios y / o obsesiones. Las personas destinatarias ni siquiera sabían que estaban siendo influenciados por él, enviaba a gente como yo que parecía ingenua e inocente, como si sólo estuvieran siendo amables o agradables o sexys y valientes o lo que fuera necesario, pero no era realmente lo que estaba pasando porque siempre había un motivo oculto bajo el acto de seducción o el plan. Henry y los hombres trajeados siempre enviaban la compañía perfecta. Contrataban a cualquier tipo de chica o mujer para conseguir su objetivo.
Obviamente, yo no estaba ni "contratada" ni remunerada, sólo trabajaba de esclava. Vi listas de "esclavos programados", con los números de sus descripciones físicas, experiencia programada y capacidades de uso, por lo que podrían estar rayando la perfección para determinadas situaciones. Desafortunadamente, sus identidades estaban codificadas.

Henry decía que si realmente querías que alguien te creyera algo que no fuera cierto, primero debías transmitirlo como si tuvieras un lapsus. A continuación, intentar esconder el hecho de que has tenido un lapsus, pero haciendo ver que tienes otro. Entonces tratas de decir lo que originalmente ibas a decir y el otro se creerá la primera declaración sin tener en cuenta tu intento de simplemente decir la verdad.
Entonces Henry decía que la última línea es la que legalmente te salva el cuello.

Un día, me senté al lado de Henry Kissinger mientras estábamos sentados ante el presidente Ford.
Henry siempre decía que había tenido que trabajar más que con cualquier otro presidente anterior "guiando" a Ford a donde ellos querían que fuese. Decía que Ford no dejaba de salirse de su propia dirección. Henry decía que se alegraba de que Ford no estuviera en el poder mucho tiempo. Decía que le era más fácil trabajar con y guiar a Nixon.

Henry pensaba que Reagan era "corto de entendederas" y un "ignorante estúpido". Estas fueron las palabras que oí que utilizaba para describir a Ronald Reagan a un grupo de hombres. Pero, cuando nos reuníamos con los presidentes nunca dejaba ver sus verdaderos sentimientos. En cambio, él siempre "actuaba" haciendo el papel de diplomático en todos los sentidos para que los planes del Consejo se pudieran llevar a cabo con la mayor facilidad posible.

Henry Kissinger era conocido por mirar los documentos con "lupa". Era capaz de encontrar lagunas y propuestas incorrectas que no estaban a su favor en los acuerdos, tratados, etc. antes de que Estados Unidos los firmaran. Era muy completo. A menudo, me sentaba a su lado todo el tiempo que estaba revisando un documento para que pudiera llegar más lejos y tocarme para acceder a cierta información necesaria almacenada en mis archivos mentales.

Henry era muy lento, deliberado y metódico. Pensaba así, hablaba así y se movía así. Comía al estilo europeo con el tenedor al revés, tal como me enseñaron que era de mala educación. Y, estaba obsesionado con los negocios. Normalmente era muy serio, creo que realmente nunca vi que tuviera ninguna diversión. Evitaba los actos sociales siempre que le era posible, asistía cuando era necesario para otras agendas políticas o por la causa del Nuevo Orden Mundial.

Al principio Henry me instaló grandes cantidades de datos, pero con el paso del tiempo no le hizo falta añadir más porque la base de datos ya estaba en funcionamiento. Le oí explicar esto a la gente que estaban "al tanto". También oí que le decía que un hombre podía haberlo hecho mejor, porque había ciertos momentos en que él decía que mi presencia como mujer era cuestionada cuando las cuestiones eran sensibles. Estoy segura de que puso remedio a esta situación mediante la programación de más hombres para el trabajo. Henry estaba menos interesado en cómo se me veía y más interesado en la forma en que yo trabajaba. Para hacer uso de los archivos mentales me programó para que me vistiera con mucha medida y de una forma conservadora. Me vestían con ropa que se adaptaba a trabajos específicos.

Deben haber habido otras chicas y mujeres que se utilizaran para lo mismo, de la misma manera, porque oí a Henry comparándome, diciendo que yo era más fiable que las otras - más capaz de capturar los detalles y de no cometer errores. Solía decir que me guardaba para las tareas importantes debido a mi confianza. Ahora creo que el hecho de que yo estuviera poli-fragmentada contribuía a mi éxito. Yo sólo podía ser utilizada en forma limitada, porque tenía miedo de que pudieran surgir preguntas. Para otros, yo sólo parecía que estuviera a punto. No sabían que yo no operaba en un estado consciente, sino que había sido programada, drogada, y recibido electrochoques para mantener los patrones de ondas cerebrales Theta utilizados para retener las grandes cantidades de datos y mantenerlas ocultas a mi mente consciente.

Estaba orgulloso de sí mismo por la forma en que me había cargado con datos y poder acceder a mis archivos mentales en público sin que los demás supieran lo que estaba haciendo. Utilizaba diferentes técnicas en los últimos años pero de lo que estaba más orgulloso era lo que él llamaba "los programas del tiempo".

Algunos archivos mentales estaban organizados por un sistema numérico y Henry podía acceder a través de un determinado número. Combinaba este concepto con la hora del día para que siguiera siendo invisible. Él señalaba a su reloj y decía: "Es la 1:30", y esto correspondería al expediente número 130 de mi sistema de archivos mentales y le daba acceso automático a este archivo. Henry pensaba que el tiempo como referencia para acceder a mis archivos era brillante. Utilizando este método, no se podía decir que estuviera haciendo nada que no fuera simplemente indicando la hora del día para ese día en particular o alguna otra fecha hipotéticamente programada. De esta manera sus compañeros mal informados no serían capaces de averiguar lo que estaba haciendo y qué tipo de tecnología secreta poseía.

Henry tenía que ser muy cauteloso con quien compartía información sobre mí. La mayoría de la gente no tenían la autorización que les permitía conocer los proyectos más secretos del gobierno que habían creado esta tecnología de esclavos robóticos programados. La gente me veía trabajar con él en las reuniones y otros lugares, pero muy pocos sabían de qué trabajaba o que yo era un robot programado del gobierno. Los únicos que conocía que eran conscientes de esta tecnología eran ciertos altos cargos políticos, Bob Hope, algunos de sus "compañeros", y el Consejo. Henry mantenía la tecnología muy, muy en secreto y si había algún problema conmigo mientras estábamos en público, me acompañaba fuera de la habitación y recorría y / o volvía a re-archivar mis archivos mentales para conseguir enderezarlo.

Henry me daba instrucciones, a veces desde un circuito cerrado de televisión antes de ser trasladada en avión a DC, y otras veces él esperaba y me daba instrucciones mientras yo me sentaba a su lado en una mesa redonda en presencia de otros hombres. Estos otros cuatro o cinco hombres trajeados sabían exactamente lo que estaba pasando y para qué me estaban informando. A veces, cada uno de ellos tenía diferentes informaciones para inculcarme en la cabeza. Después de que cada uno había colocado su información, me decían: "Y cuando sea el momento adecuado, todo funcionará como un reloj". Estas eran las palabras que se utilizaban para programar la entrega correcta de los materiales que me acababan de inculcar. Decían que yo estaba haciendo un buen trabajo consiguiendo información de la gente, así como entregando información.

Había momentos en que me dejaban salir de la limusina y un agente del Servicio Secreto me escoltaba hasta la Casa Blanca. Este agente sabía que sólo "ejercía" como escolta mío por la noche, y que desaparecería convenientemente cuando yo me tuviera que encontrar con un hombre (o mujer) que me hubieran dicho para darles un mensaje y, a continuación el agente reaparecería para llevarme a casa después de que hubiera terminado. A menudo me vestía con vestidos de noche muy sexis, guantes y tacones altos. A veces los vestidos eran totalmente sin espalda y se llevaban medias de nylon sexy, ropa interior, por si acaso mi tarea requería atención sexual más tarde por la noche. Me llevaban a un salón de belleza y me peinaban, me hacían las uñas y me maquillaban antes de vestirme. A veces los agentes del Servicio Secreto me llevaban a prepararme.

Hubo momentos en que Henry me daba pequeñas pastillas y me enseñaba como meterme en el bolsillo a la persona que yo tenía como objetivo y que no estuviera cooperando en ceder la información.
Pocas veces encontré necesarias las píldoras. Después del sexo los hombres parecían escuchar con atención las palabras que yo les decía y se me abrían y me daban la información que yo tenía instrucciones de obtener. Henry explicaba a los hombres trajeados que yo podía decir cosas después del sexo que "influían profundamente en los hombres".

Fue en la Casa Blanca donde hice mi mejor trabajo y donde conocí a las personas a las que debía influir o como ellos lo llamaban... "La semilla". Con el tiempo supe que la siembra significaba lanzar una idea que iniciaría un pensamiento individual en una determinada dirección que apoyaría la posición de mi controlador. Por ejemplo, información que había de influir en el pensamiento de una persona sobre una próxima legislación, o información (falsa o verdadera) en referencia a personas clave (políticos, líderes, esposas, maridos, etc.)
La Casa Blanca era un lugar fácil donde trabajar porque había tantas habitaciones secundarias que podíamos movernos en secreto. A veces llevaba a algún "objetivo" a una habitación, una especie de oficina y cerraba la puerta detrás de nosotros y le seducía allí. Los hombres normalmente se excitaban mucho, sobre todo si se trataba de su primera aventura. Yo les aseguraba que este pequeño secreto estaba seguro en mis manos porque al senador "tal y tal" (mi escolta) tampoco le gustaría si supiera que yo le estaba engañando. Esto les aseguraba que yo también tenía una buena razón para mantener el secreto para protegerme a mí misma, esto normalmente hacía que se sintieran más dispuestos a correr el riesgo. A veces tenía que llevar a la gente en cuestión fuera del edificio a otro lugar y tener relaciones sexuales con ellos.
Esto era un poco más complicado, pero podía hacerlo.

Por lo que yo sé, los "objetivos" no sabían que al tener relaciones sexuales conmigo, en realidad estaban siendo abusados, o violados y obligados políticamente por el propio Consejo y cinco hombres trajeados que hábilmente instalaban sus propios planes. De esta manera, el Consejo controlaba el dinero y / o forzaba a muchas personas en puestos clave, a menudo sin que la persona nunca tuviera conocimiento.

Henry en general parecía estar muy orgulloso de mí después de entregar mensajes o de haber extraído con éxito información de alguien. Actuaba como un viejo avaro cuando me interrogaba. A menudo, insistía en interrogarme personalmente porque decía que lo que yo decía estaba "fresco" en el primer interrogatorio y era clave para los temas en cuestión. Los interrogatorios podrían durar desde una hora hasta toda una velada con una persona específica.

Henry decía que yo le ayudaba a hacer mejor su trabajo.


ACOMPAÑANDO A HENRY POR EL EXTRANJERO

A veces, cuando Henry y yo viajábamos a nivel internacional la diferencia horaria iba a su favor.
Por ejemplo, podíamos irnos después de que yo saliera de la escuela el viernes, llegar a nuestro destino en el extranjero a la mañana siguiente y todavía seguía siendo el viernes cuando llegábamos. Henry funcionaba así, de modo que yo no me perdía la escuela más de lo necesario, y se aseguraba de que yo durmiera durante las 8-12 horas de vuelo. Siempre íbamos en primera clase cuando volábamos como ciudadanos particulares. En otras ocasiones volábamos en aviones militares o del gobierno cuando tenía algún cargo público. Había veces en las que salía de la escuela y volaba con Henry, o mi madre me metía en un avión y me encontraba con Henry en lugares como Nueva York y luego hacíamos el resto del viaje juntos. Una vez sentada en el avión, él presionaba la parte superior de mi mano y yo me echaba a dormir tal como se me ordenaba. Cuando él me apretaba la mano en un lugar concreto donde me habían ordenado muchas veces hacer lo mismo, no necesitaba dar órdenes - como dormir. Sabía automáticamente, con el paso del tiempo, que las cosas se volvían bastante rutinarias. Yo no comía mientras estábamos fuera de los Estados Unidos, sólo cuando íbamos a una reunión y pasaban entre 24-48 horas. Él simplemente le decía a la azafata que yo estaba durmiendo y que dormir era para mí más importante que comer. Así que ella le llevaba comida y yo me iba a dormir. Y aunque estaba dormida, me daba cuenta de lo que pasaba a mi alrededor, de hecho lo estaba grabando, tal como se me había ordenado.

A veces no volvíamos a tiempo de ir a mi casa y me llevaban en limusina directamente a la Taft High y me dejaban a una manzana de distancia de la escuela para que hiciera a pie el resto del recorrido, justo antes de que la escuela comenzara el lunes por la mañana.

Henry me llevaba a Francia, a veces a Marsella en el sur de Francia, en las reuniones de la élite. A menudo nos encontrábamos con banqueros, así como con otros líderes y hombres de negocios clave. Se reunían en mesas redondas y todos sacaban ponencias de sus maletines para compartir. Henry dejaba su maletín en el suelo a su lado, porque me tenía a mí y necesitaba pocos documentos, salvo que me fueran presentados sólo por el efecto que debiera ayudar a influir en alguien. Si se necesitaban documentos, él siempre tenía el mejor, el más bonito, el más limpio, el mejor papeleo profesional que el dinero podía comprar. Todo estaba planeado para tal efecto. Daba varias razones para justificar mi presencia, que él contaba cuando se le preguntaba quién era la joven, que era su secretaria personal y que estaba muy avanzada para mis edad y que era una ayuda considerable para él. Cuando empezaba la reunión, si ninguno de los hombres se oponía a mi presencia, como estaba indicado, yo estaba sentada al lado de Henry y tomaba notas. Mientras yo parecía que simplemente estaba tomando notas incompletas de la reunión de una manera abreviada, cuando él me interrogaba más tarde, me hacía recitarle, palabra por palabra, lo dicho por todos y cada uno en la reunión. A Henry le gustaba que yo estuviera presente en las reuniones cuando creía que este tipo de información podría más tarde ser importante para utilizarla. A Henry le gustaba salir de las reuniones e ir inmediatamente a su habitación para interrogarme. Se sentaba en una mesa escribiendo diagramas tal y como yo le recitaba lo que había oído. Entonces tenía más datos para utilizar con que crear una estrategia. Si había una segunda reunión de seguimiento, él estaría en lo alto, listo para dejar caer sus ideas y soluciones cuidadosamente planeadas en reuniones con los líderes o empresarios extranjeros. Henry a esto le llamaba "Negocios Internacionales".

A veces, cuando me enviaban sola, él decía que la información que recibía era mejor que si hubiera ido él mismo, "porque está destilada", decía. Así que él me enviaba a muchos lugares como una "modelo presidencial" para los presidentes, y para muchos líderes en las fiestas de los Rockefeller y de Bob, y también me enviaba al extranjero. Yo sabía con quién tenía que contactar, porque Henry me mostraba antes una foto. Me enviaban a las embajadas extranjeras para entretener a los embajadores extranjeros que trabajaban para Henry. Estos a menudo trabajaban para las Naciones Unidas con el fin de tener un poco de esfuerzo pacifista humanitaria que justificaba la presencia de EEUU en el extranjero, y así Henry y los otros iban haciendo sus verdaderos negocios.

Otras veces viajábamos en trenes en diferentes países como Rusia y Henry me interrogaba en su compartimento privado. Dormíamos en el tren y viajábamos hacia las reuniones durante el día. Henry decía que la comida era mala, por eso a menudo llevaba un poco de su propia comida en una bolsa de papel marrón que llevaba en el maletín. En las reuniones no necesitaba documentos porque yo estaba con él. La gente pensaba que era muy inteligente y que tenía una memoria excelente debido a esto. Llegó un punto en que podía literalmente "leerle la mente", como él decía, y darle una simple respuesta en un papel que los otros no veían y luego él sacaba los datos o la idea.

También viajamos a China (a ambos lados), a Japón, Inglaterra, Francia, Italia, Israel, Alemania, y a cualquier otro lugar donde tuviera que ir a hacer sus "negocios internacionales". A menudo, cuando Henry recibía una invitación para asistir a un evento social en un país extranjero, se negaba diciendo que estaba cansado y me sugería que fuera yo en su lugar. Entonces él conseguía de todos modos lo que quería - la información de ellos, sin tener que gastar energía social para conseguirla. Entonces, antes de irme, me cargaba con preguntas para el líder y las instrucciones sobre la postura sexual que debería tener con él o ella. Vestida con la ropa adecuada, me subía al avión. Había corridas de toros con los líderes en España, partidos de polo para ir a ver al príncipe Charles, y golf con los demás. Los eventos a los que asistí eran autóctonos de personas y sus países.

Al final de los viajes al extranjero, si no había un McDonalds para ayudarme a recordar que yo estaba realmente en California (guiño de ojo), entonces tenía que haber algún tipo de trauma para sellar la experiencia fuera de mi conciencia. Henry hacía que otros perpetraran el trauma, él no lo hacía. Me decía que quedaba fuera de su alianza. Así que los hombres que le acompañaban "se hacían cargo de mí" cuando era necesario. Cuando finalmente llegábamos al McDonalds, normalmente me estaba muriendo de hambre.
Allí, me decían que estaba en Woodland Hills con el fin de "recordarme" que tenía que olvidar. El McDonald quería decir seguridad y el final de mi misión.

Dado que yo era un robot, y por lo tanto, ofrecía una "seguridad comprobada", se me permitía hacer la función de intermediario entre Henry y el Consejo. Incluso me dieron cosas para llevar de regreso a Henry que no podían ser entregadas de forma segura de cualquier otra forma. Se me llevaba en avión a lugares remotos para reunirme con ellos y luego me trasladaban de vuelta para el interrogatorio con Henry.
Él siempre parecía complacido con la información, como si se estuviera haciendo justo lo que él quería. El Consejo a menudo enviaba mensajes directamente a la gente, sin pasar por Kissinger. Cuando entregaba el mensaje yo les decía que era del "grupo". Así era como el Consejo a menudo se identificaban a sí mismos ante los entendidos que sabían cómo funcionaba el grupo, pero no sabían sus identidades reales. Con el paso de los años han cambiado su "apodo" para no ser visibles.

Desde mi punto de vista, nadie en la oficina del gobierno sabía tanto sobre el control mental como Henry Kissinger. Puede que se les haya dicho "lo básico", pero no parecía que la mayoría de ellos fueran conscientes de hasta qué punto una persona puede ser mejorada con la programación y utilizada sobre todo cuando un individuo puede poseer la capacidad de organizar y grabar las conversaciones de todo un grupo de personas en una reunión.


KISSINGER : EL LÍDER DEL CONSEJO

Una vez en un baile para el gobernador, Henry se enfadó mucho con Ted Kennedy porque Ted trató de llevarme a otra habitación para tener relaciones sexuales con él. Henry se enfadó mucho con Ted, que, en aquel momento, era senador y lo amenazó con contarlo si no lo olvidaba. Como resultado, Kennedy lo olvidó, al menos esa noche. En otras ocasiones, Ted Kennedy me obligó a tener relaciones sexuales muy violentas sádicas y tortuosas. Esto hacía que a menudo temiese por mí cuando Henry no estaba cerca para asegurarse de que ciertas personas no me incomodasen.

A Bob Hope parecía no importarle, o al menos él no me vigilaba tan de cerca como lo hacía Henry cuando estaba con él, pero Henry parecía no saberlo. Bob a veces la engañaba respecto a quién me estaba viendo, y a veces Bob me utilizaba con gente que Henry no tenía que saberlo. Bob tenía sus propios intereses a la hora de usarme con gente que debían beneficiarle, pero Henry le decía a Bob lo que tenía que hacer con respecto a los asuntos del gobierno. Bob era un servidor útil que tenía mucho que ofrecer...
conexiones, dinero, fama y esclavos. Bob adecuaba las necesidades de Henry a la perfección, manipulando la escena social y a los famosos. Los contactos de Bob con la élite social añadían mucha leña al largo alcance de Kissinger previsto para encontrar lugares desde donde utilizar a diferentes personas de influencia en posiciones estratégicas. Se limitaba a esperar que surgiera la oportunidad adecuada.

Henry no veía al Presidente como cualquiera con necesidad de tener algún poder. Sabía hasta que punto estaban manipulados y le gustaba ser el que tiraba de los hilos. Una vez me dijo que los embajadores en países extranjeros tienen más poder y control que el Presidente de los Estados Unidos. Yo entonces no entendí de qué estaba hablando, sólo escuchaba y asentía.
Henry era el líder respecto a lo que preocupaba al Consejo. Tenía la mente que necesitaban para así poder elaborar cuidadosamente planes estratégicos con mucha antelación y normalmente él obtenía los resultados deseados. A los ojos del Consejo, Rockefeller era más prescindible porque tenía dinero y poder, pero no tenía el cerebro que vieron en Henry. Así que a Henry se le daba todo lo que necesitaba para cumplir su plan. Si no estaba en la oficina, no hacían mucho caso - él siempre tenía acceso a la persona que se sentaba en los reinos del poder político. Entre bastidores, Henry controlaba las decisiones y las medidas adoptadas por el Departamento de Estado en materia de relaciones exteriores, tratando siempre de crear una situación en la que el Consejo tuviera el control total del mundo entero. Ellos lo veían como un juego, un plan para toda la vida, con el resultado esperado, por fin, esta generación de la élite mundial tendría el éxito que sus antepasados no habían sido capaces de conseguir en el juego. Esto creaba ambición y unidad entre ellos.

Todo lo que yo vi hacer a estos hombres fue manipular y controlar a la gente por medios encubiertos. Parecía que la mayoría de las personas a las que dirigían no tenían ni idea de que estaban siendo manipuladas o incluso estar dentro de la organización. Cuando en un país se necesitaba un poco de apuntalamiento, mensajes o coacción para promover la aplicación de su plan, enviaban a Henry, a mí o a los dos, dependiendo de la importancia de la situación. Yo sólo era una extensión de Henry, entregando una "influencia estratégica" de una manera que él decía que nunca podría. Creía que tendría más influencia con muchos de los hombres que quería forzar o manipular viendo o haciendo las cosas a su manera enviándoles una suave, tierna, juguete sexual humana. A menudo bromeaba con los integrados de que su esfera de influencia era limitada, pero me usaba a mí para obtener aquellos "lugares difíciles de alcanzar". Henry decía que yo podía hacer que estos hombres giraran dentro de una galleta (twist into a pretzel), y por eso me utilizaba en muchos países extranjeros para explotar sus vastos recursos, los recursos humanos que necesitaba como marionetas. En su opinión, los recursos humanos llevaban a los recursos naturales y aquí es donde estaba el dinero. Henry a menudo era señalado entre los de dentro como un "genio de su tiempo".
Así que los presidentes venían y se iban, pero Henry estaba entre bastidores modelándome, con la ayuda de Bob, en beneficio del Consejo. El control mental fue el arma secreta que Henry fue perfeccionando con el paso de los años.
En general, los individuos estaban tan ocupados en enfocar lo que estaba planeado que no veían la agenda oculta que estaba teniendo lugar. A Henry le encantaba esta táctica. A veces estos chicos quedaban atrapados en la confianza de Henry ( el truco más viejo del mundo para que la gente esté de tu parte, y se sientan importantes colaborando) y decían que yo era una espía, pero él no les hablaba de mis capacidades dado que no serían capaces de imaginar lo que yo realmente estaba haciendo o lo que yo era capaz de hacer.
Henry y Bob a menudo hacían ofertas juntos, a veces involucrando a la "influencia" de nuestras tropas en el extranjero, o influyendo en un Senador, Gobernador, famoso, un presidente o un líder mundial.
A veces, Henry Kissinger le decía a Bob Hope que estableciera ciertas conexiones para mí en cuanto a la gente que yo tenía que colocar tanto dentro como fuera de California.

"Yo soy la luz del mundo. Quien me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida". - Juan 8:12





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